31 de Diciembre a las 16,30 hs.
Puerta principal Iglesia Santa Mª. del Mar ( Barcelona)
Como toda Luna Llena, es un tiempo de finales, de dejar ir de situaciones, cosas y gente que ya no favorecen nuestro crecimiento espiritual. Esto no significa, aquellos o aquellas situaciones que nos desafían a confrontar nuestra forma de ser y sentir, en cuyo caso sería lo contrario.
Pero sí, todo aquello que ya ha cumplido una función en nuestras vidas pero ha dejado de hacerlo.
Esta Luna es una Super Luna, es decir cuando la Luna se encuentra en su perigeo, o punto más cercano a la Tierra, y en línea con el Sol y la Tierra.
Las emociones se enardecen y todo aquello que no tenemos resuelto, nos llamará a la puerta.
De lo que podemos estar seguros es que coincidiendo con el final del año, muchas serán las resoluciones que tomemos para mejorar nuestras vidas y para ello será necesario tomar conciencia del extra equipaje que acarreamos, que ya no cumple ninguna función en nuestras vidas, excepto atarnos a viejos patrones que sólo truncan nuestro crecimiento.
Es en el signo de Capricornio que aprendemos a convertirnos en nuestros propios padres, a desarrollar una autodisciplina que nos permite convertirnos en adultos.
Aprendemos a hacer lo que prometemos, a tomar responsabilidad por nuestras decisiones y opciones y a dejar de culpar al otro, por nuestros errores..
Si prestamos atención a los eventos alrededor de estas fechas, podremos tener una visión de los cambios que se avecinan y la inevitabilidad de ellos.
Es en estos momentos que podemos echar un vistazo a aquellas áreas de nuestra vida que necesitan cambiar y por sobre todo el valor del humor en desarrollar objetividad e independencia de la mente.
por Cristina Laird

